"Una esquina de su boca cambió mi lugar en el mundo."
"Y en medio de la incertidumbre, dijo:
Sea realidad o fantasía, auténtica poesía, de la que no quiero despertar."

— Annie, 10.04.

¡Cuánto gusto!

Tu sonrisa
Que me arregla cualquier mal día

Tus ojos
Que me miran con tanto brillo

Tu boca
Que me hace soñar despierta

Tu pecho
Que se vuelve mi delirio

Tu pelo
Que me hace viajar en el tiempo

Tus brazos
Que son mi escudo y mi cueva

Tu voz
Que me alimenta

Tus manos
Que me sostienen firmemente

Tu presencia
¡Qué gusto mi amor! Tu sola presencia me inspira.

Abril, lluvias a mil

A mi alrededor,
extraños con un palo que sostiene un trozo de tela contra el cielo;
protegiéndose contra el suicidio del agua.

Las gotas que caen revoloteándose entre ellas como mariposas,
a modo de juego, de emoción, de un viaje;
hasta llegar a otro mundo donde pueden por fin estrellarse.

Yo prefiero abrir la boca, abrir mis brazos,
caminar con un pie tras otro por el borde.

La lluvia toda muerta en mi cara y vivo.
Yo vivo.
El agua desbordada por mi cuerpo, sonrío;
hay tanto que escribir
y apenas es Abril.

"Hay palabras en la vida que fueron hechas para ser dichas solo una vez."

— Annie, 15.03.

"Y entre el viento escuche decir que sólo mediante el silencio podría anunciarse el ruido."
"Ay Frida, como si fuera posible que existan tantos sueños."

— Annie, 16.02.

Atardecer

Le ruego al mar que no deje de moverse, que estire sus brazos para que llegue a tocar mis pies.

Le ruego a la lluvia que me permita disfrutar del olor a tierra húmeda, de verdes pastos y hojas secas.

Porque mis ojos se volverán ausentes al sentir el atardecer.

Hay mucho que leerle a la vida, hay mucho que escribirle a los sueños.
Escribir, es darle voz a lo que está roto dentro de nosotros y sin embargo palpita.

Seamos lo que diga el viento: leve brisa, marea o tormento.
Volemos cometas entre los versos, hagamos un cuento.

La vida es magia, humo y sonetos.
No hay prisa lo que sobran son sueños.
Podría explicarlos; escribiendo un libro, una novela o simples versos pero uno siente mucho más de lo que dice este texto.

¿De qué depende?

Como hoja de árbol en otoño me dispongo a emprender mi viaje.
El viento tomando mi mano me eleva alto por el cielo y me enseña el arco iris de la tierra, me cuenta historias que se vuelven experiencias.

Las gotas de lluvia refrescan mi rostro y el sol me llena de enorme gozo.

Siendo el pincel de mis sueños dibujo suspiros y se va esculpiendo la huella de la existencia con traje de gala para la gran fiesta.
No depende del destino, es sólo una revelación del gran inventor de estrellas.